Como hemos  podido comprobar, una de las grandes fortalezas que ha traído el Coronavirus  ha sido la colaboración.

Esta colaboración debe interpretarse como pieza fundamental para progresar y avanzar, en momentos donde a priori todo estaba paralizado.

Se debe abordar la herramienta colaborativa como una respuesta ágil a los retos que se presentan.

La colaboración se ha convertido en  una de las competencias clave del siglo XXI. La posibilidad de colaboración la hemos visto desde distintas áreas, en diferentes sectores, entre distintos profesionales y  entre  distintas empresas.  Colaborar como única opción de supervivencia.

“Si quieres levantarte, levanta a alguien más”. Booker T. Washington

¿Qué necesitamos para colaborar de verdad?

Desde las organizaciones últimamente se han tenido que tomar muchas decisiones,  desde las más operativas; como medidas de seguridad, medidas de teletrabajo, optimización de recursos, como más estratégicas: debatir el futuro de la organización, proponer nuevas ideas de negocio, buscar nuevas alternativas, revisión de la visión, del propósito, etc.

Este tipo de decisiones, se habrán tomado de diferente manera en cada organización; marcadas por  la  dirección, otras por  cada responsable de su área y luego se han juntado, otras por comités de dirección alejados de los centros de trabajo, otras de manera conjunta y consensuada entre los participantes implicados, etc.

A mi juicio, y por lo demostrado en anteriores estudios, si las  decisiones han sido tomadas por equipo multidisplinares, seguramente han sido más ricas, más creativas y más exponenciales.

Si además se han realizado acorde a los valores y al propósito habrán sido coherentes y convincentes.

Si por el contrario, han sido tomadas unilateralmente, o de manera asilada a pequeña escala y luego juntadas, los problemas y los retos futuros  a los que se enfrentan serán aún mayores.

Para llegar a tomar decisiones de manera colaborativa, y que a su vez, impacten de manera positivamente en todos los agentes participantes, conlleva:

  • Pensar más allá del corto plazo.
  • Buscar beneficios conjuntos win-win.
  • Potenciar la empatía a niveles mayores de los acostumbrados.
  • Practicar a fondo la escucha activa.
  • Reflexionar y pensar de manera calmada, pero ágil.
  • Tener una conciencia mayor de ti y de tu impacto en los demás.
  • Entender que formas parte de un sistema mayor del cual, todos estamos conectados.

La colaboración, la pieza que impulsa el avance

Colaborar es darse cuenta de la potencia que tiene unirse con otras personas, con otros equipos, con otras empresas, con otros socios… para el logro de los objetivos y el cumplimiento de propósitos.

#Colaborar significa:

  • Compartir recursos
  • Comunicar ideas
  • Co crear acciones
  • Cooperar para llegar a acuerdos
  • Consensuar objetivos comunes
  • Construir nuevas realidades
  • Crecer en resultados
  • Confiar en ti mismo,
  • Confiar en el otro,
  • Confiar en el proceso, en la idea, en lo que estás haciendo, y de su impacto y su contribución.
  • Celebrar éxitos y aprendizajes

“Hay que unirse, no para estar juntos, sino para lograr hacer algo juntos”. Juan Donoso Cortés

Un cambio de conciencia, del Ego al Eco

Para que las personas del equipo, colaboren y tomen decisiones ágiles, positivas y con beneficios,  debemos elevar nuestra conciencia individual y  colectiva.

Debemos haber transitado por la U del EGO al ECO, tal y como nos propone Otto Scharmer y Katrin Kaufer, en su libro Teoría U: Liderando desde el futuro a medida que emerge (2013).

herramienta colaborativa

Quizá lo más importante es que quienes han viajado por la “U” han comprendido la necesidad de un cambio de consciencia de un “ego-sistema a un eco-sistema”. Otto Scharmer

Responde a la pregunta ¿En qué parte de la U estáis como equipo? Si el EGO fuera un 0 y el ECO un 100… ¿Qué puntuación tendría el equipo?  ¿si tuvierais que votar cada una de los puntos que conforman el ego, qué tres primeros ganarían? ¿Cómo podríais seguir avanzado? ¿Qué es aquello que más está interrumpiendo el avance? ¿Si, por ejemplo, eliminásemos la  “competencia” qué obtendría el equipo?

Si te he despertado curiosidad y ves potencial a tu equipo para progresar hacia lo eco, puedes comenzar, compartiendo con ellos, la plantilla que adjunto. Esto tambien en Coaching de Equipos.

Si crees que puedo acompañarte en la facilitación hacia esa  transición, sin duda estaré a vuestro lado.

Inhalo sorpresa, exhalo siempre gratitud.