Un nuevo modelo híbrido se está implantando, donde se combina la presencia física en la oficina con el teletrabajo

Tras meses de confinamiento total, parece que ahora mismo, un año después,  acudir dos veces por semana a la oficina, se ha convertido en la nueva fórmula de trabajo que se ha implantado en muchas organizaciones, donde la modalidad exclusivamente presencial no es esencial, claro.

Si bien, es verdad que otras, que ya lo venían haciendo con anterioridad, han mantenido el trabajo en remoto el 100% de las jornadas.

Esta medida es una forma de responder a la incertidumbre y a la controversia sobre la polémica “vuelta a la oficina total”. Cada empresa, tendrá sus razones, y confiemos que para muchos haya sido una opción, este modelo combinado.

En todo caso, una de las razones tiene un  propósito claro, y responde a esa necesidad social de las personas de relacionarse entre sí, obviamente, siempre y cuando, se respeten  las normas de salud y seguridad de sus trabajadores

Esto opinan los profesionales de los nuevo modelos de trabajo

Durante estos últimos meses trabajando con varios equipos en remoto, y con la fecha cercana que estamos de que se cumpla un año de pandemia, les propusimos hacer  una valoración de cómo habían vivido y cómo había impactado el teletrabajo en su trabajo y sus relaciones laborales.

recursos humanos en la empresa

Para ello montamos una retrospectiva global, como contábamos en una entrada anterior, donde la destacábamos con una buena herramienta de comunicación, para crear espacios seguros para reflexionar de manera colectiva sobre hechos importantes.

En mi caso utilicé dos herramientas distintas, en función de cada equipo y la organización en la que estaban, utilicé mural y AzureDeVops

Si  bien, antes de comenzar reconocieron, que  al inicio, fue un escenario raro, complejo por todo lo que rodeaba,  y siendo una situación difícil,  donde tardaron en estar operativas todas las herramientas para trabajar, la mayoría declararon que el #teletrabajo  había sido una formula a la que  se habían adaptado rápido, y que  a la venían grandes ventajas:

 Así lo declaraban:

  • Se han roto tabués que parecían imposibles en la organización.
  • Se ha mantenido, incluso aumentado, la productividad.
  • Han ganado en calidad de vida ( por ejemplo levantándose más tarde)
  • Comen, por fin, en  casa ( visto  para algunos como un verdadero privilegio)
  • Se han ahorrado dinero en gasolina, aportando que además se sentían satisfechos por ser una manera de contribuir con  al medio ambiente
  • La posibilidad de trabajar sin corbata sin perder, ni una pizca de credibilidad ni competencia. Acogiendo con gusto la ropa cómoda.
  • En general, el tiempo de las reuniones duran menos y se tratan menos temas, ayudando a enfocar.
  • La puntualidad es más frecuente.
  • Se ha  tratado con más respeto con el tiempo propio y el de los demás.
  • Han conocido casuísticas personales de cada miembro del equipo aumentando así la empatía
  • Ha permitido mayor conciliación

Por lo tanto, lo veían  como positivo y beneficioso, y que  era algo que les había funcionado, y por lo tanto, pedían y  querían mantener.

Cuando tocó el turno sobre aquello que habían echado en falta y/o les había dificultado su día a día, manifestaban casi por unanimidad, cuatro grandes áreas:

  1. Los encuentros informales en cafetería, por los pasillos, por las escaleras, cenas de empresa, formaciones con otras áreas, etc.
  2. El cara a cara, sobre todo para conversaciones difíciles, dar malas noticias,  y  la toma de decisiones complejas.
  3. Las formaciones presenciales   por ver a compañeros de otras áreas, compartir el espacio con tus compañeros en ambientes más relajados, etc.
  4. El Trabajo colaborativo, si bien han estado juntos en muchas actividades grupales, pocas veces habían sentido realizado un trabajo en común con objetivos conjuntos,  y comparten  que  “en persona” hubieran conseguido mejores resultados. Echaban de menos “ese ambiente que se genera”.

¿Te apuntas a un café virtual?

Si bien es verdad que los espacios informales e imprevistos se han perdido totalmente. Estos cafés virtuales, ha sido la opción elegida por muchos equipos, como forma de interacción informal.

Un espacio “programado” también  en la agenda compartida, en la  tiene como regla, por lo general,  no  hablar de trabajo, y enfocarse en conocerse mejor, se  tratan temas más personales, se comentan noticias y/o intercambian recomendaciones de series de netflix.

Estos cafés, aperitivitos y/o after woks virtuales, ha sido un “apaño” para compartir juntos esos espacios, verse y relacionarse, y seguir  fomentado las  conexiones y relaciones, aunque, según aseguran se ha “pedido la magia”, de encontrarte alguien de manera espontánea, por el pasillo y/o por la cafetería.

Este entorno virtual, hace que por eficiencia y eficacia, ”todo” esté demasiado programado, pero a la vez, se ha perdido esa sorpresa de encontrarte a alguien nuevo,  participar en diferentes conversaciones, interactuar y trabajar de manera conjunta en un problema etc.

La fiebre de los Webminars

Apuntarse, asistir o guardar apara ver más tarde. Los webinars  han sido otra manera de suplir la necesidad de seguir formándose, acudir a eventos, y relacionarse con otras personas diferentes.

Y han funcionado bien, pero  con  sus limitaciones  del tiempo porque  conlleva estar sentado y de frente a una pantalla del ordenador. Y hacía que esa incomodidad, cansancio y bajo de  nivel atención.

¿Por qué el trabajo en remoto no es efectivo para el trabajo en equipo?

Efectivamente, lo que hemos visto son espacios de encuentro, para compartir información de manera informal y  que resaltan esa necesidad que ya hemos repetido de querer estar con otras personas.

El ejemplo que comparto aquí, es sólo una representación, pero parece que estas necesidades han sido detectadas en otras muchas organizaciones y de diferentes países. Por lo que, muchos departamentos de #rrhh han optado por esta modalidad, que combina la parte de trabajar en remoto con días alternos en la oficina, orientados sobre todo, como veremos más adelante,  a trabajamos más colaborativos, que contribuyen a aumentar las relaciones, a reforzar  la cultura, y el orgullo  de pertenencia.

The Future of Work Surve

En la MIT Sloan Managment Review, encuestaron a 40 ejecutivos a nivel mundial en noviembre de 2020, y descubrieron que tres cuartas partes de ellos estaban trabajando virtualmente durante al menos el 60% del tiempo, y dos tercios más del 80% del tiempo.

Cuando se les preguntó qué trabajo se puede hacer de manera efectiva de manera virtual, el 45% de los encuestados mencionaron actividades del equipo transaccional como informar, brindar actualizaciones, realizar tareas administrativas, elaborar informes, etc.

En una pregunta relacionada sobre qué trabajo no se puede hacer de manera efectiva por medios virtuales, el 40% mencionó el trabajo integrador en equipos, incluyendo la innovación, la toma de decisiones estratégicas o la resolución de problemas.

El estudio demuestra qué actividades como la innovación, la toma de decisiones estratégicas o la resolución de problemas son poco efectivas de llevar a cabo de manera virtual.

Pero ¿por qué?  Porque, tal y como explica, la MIT Sloan tras su estudio, estas tareas complejas son difíciles de realizar virtualmente porque involucran cuatro dimensiones de impacto que se sirven mejor a través de interacciones en persona:

  • Colaboración, que no se trata solo de colaboración y coordinación de contenido, sino también de construir un entendimiento, relaciones y confianza compartidos.  Y esto requiere atención a las personas que participan, a escuchar sus mensajes, observar y entender su lenguaje verbal y no verbal  A su involucración y compromiso con la actividad y con el grupo.
  • Innovación, en muchas de ellas, se requiere  una lluvia de ideas, integración de conocimientos y aprendizaje compartido, para lo cual la confianza y el tiempo juntos en un entorno sin estrés son esenciales. Fomento y potencia de la inteligencia colectiva.
  • Entendimiento, que requiere períodos prolongados de conexión cara a cara para desarrollar el entendimiento mutuo, reforzar las normas y construir una identidad compartida. Fomentar la empatía, entender puntos de vista diferentes, etc.
  • Dedicación, que proviene de tener un propósito compartido, sentirse parte de una comunidad y tener oportunidades para crecer profesionalmente.

¿Dónde quedamos en la Oficina?

Cómo advertíamos, en esto modelos híbridos, juntarse en la ofician debería aprovecharse para llevar a cabo actividades grupales y colaborativas.

recursos humanos en la empresa

Aprovechar a tener el talento junto para llevar a cabo soluciones complejas y/o actividades más informales. Y no tanto, para hacer tareas rutinarias.

Según  la línea que  proponen  en este artículo de “Equipos y Talentos”  el  director comercial de Ofita, Martín López. Detalla que “la función de la oficina será cada día más social, un lugar de encuentro donde compartir experiencias y conocimiento”

Según el análisis de Ofita, en la actualidad, las áreas colaborativas ocupan un 65% de nuestras oficinas, y para más del 80% “es imprescindible” que se mantengan estos espacios en las sedes corporativas.

En ese sentido, y este mismo artículo, recuerda que los espacios colaborativos fomentan las culturas más participativas y facilitan los procesos de creación e innovación. Además, “para el 78% de los trabajadores encuestados el sentido de pertenencia a una organización cuando se trabajan en la oficina es mayor que cuando se trabaja desde casa”.

El debate está encima de la mesa. Y tú como líder ¿aprovechas estos espacios para trabajos más colaborativos? ¿Cuándo habéis coincidido cómo habéis utilizado los espacios de  la oficina? ¿Cada uno ha ocupado su sitio y os habéis reunido por videoconferencia?

¿Has pensado cómo plantear la próxima reunión? ¿tienes un reto pro delante y quieres probar a utilizar la oficina como ese punto de encuentro para estas actividades más complejas?  ¿Te sientes representado  con los datos del informe del MITSloan? ¿Crees que el trabajo remoto está a favor o en contra de la inteligencia colectiva?

Inhalo sorpresa, exhalo siempre gratitud.